LA GRAN MANCHA ROJA  

 

La Mancha Roja es el rasgo atmosférico más longevo y famoso de Júpiter. Su fama es lejana en el tiempo, pues data de 1878 cuando adquirió una notable intensidad y color rojizo (de ahí su nombre). No obstante, no parece que se tratara de un fenómeno nuevo, pues ya en 1665 Jean Dominique Cassini observó un objeto que, por su situación, intensidad y comportamiento, puede admitirse perfectamente que se tratara de la auténtica Mancha Roja, aunque no es aceptado unánimemente. En efecto, la mancha de Cassini fue observada intermitentemente entre 1665 y 1713, pero desde entonces transcurrieron 118 años sin que nadie más la observase, hasta que en 1831 un dibujo de Schwabe la volviera a mostrar, o más concretamente, no la Mancha Roja sino la cavidad o "Hollow" que la rodea.  Este rasgo de Schawe fue visto intermitentemente hasta 1856. No fue hasta 1859 cuando realmente fue vista la Mancha, al dibujar Huggins un objeto ovalado blanco rodeado por un cordón oscuro con un aspecto "moderno" similar o igual a la Mancha Roja que todos conocemos. Sin embargo, dejó de detectarse en los años siguientes, hasta reaparecer majestuosamente en 1878. Desde entonces, con mayor o menor dificultad, ha sido observada sin interrupción hasta nuestros días.  
 

 

Cuatro dibujos de Comas Solá mostrando la Mancha Roja. Arriba a la izquierda, año 1895, a la derecha 1897. Abajo a la izquierda, 1902 y abajo a la derecha 1904.

Otro punto que puede cuestionar el que la mancha de Cassini fuera la Mancha Roja actual es que tenía una longitud de unos 12°, mientras que cuando reapareció en 1878 y hasta 1882, su longitud fue de 34°, y entre 1882 a 1920 de 30°. En los años 50-60 del siglo XX era de unos 22-24 grados, de tan sólo 21° en la década que va de 1970 a 1980, y 18,5 grados a mediados de los años 90. Es decir, que las dimensiones de la Mancha están mermando, según Beebe y Youngblood, al ritmo de 0°14 por año o de unos 100 km/año desde 1920. Hay que hacer constar que la reducción de dimensiones con el tiempo también ha sido observado en otros rasgos de Júpiter, como es el caso de los tres óvalos blancos de larga vida de la STB (WOS). Esto parece indicar que la Mancha Roja no se va a mantener indefinidamente, por lo que es difícil de explicar cómo de los 12° de 1665 pudo llegar a los 34° de 1878, cuando lo más lógico sería pensar que la mancha de Cassini desapareciera en el siglo XVIII y que la Mancha Roja actual fuese otro detalle similar, pero distinto. Además, la mancha de Cassini poseía un periodo de rotación de 9h 56m, unos 15 segundos más largo que la Mancha Roja.

Lo expuesto, no descarta en modo alguno el que la mancha de Cassini y la Mancha Roja fueran objetos distintos. De un lado, las dimensiones de la primera pudieron ser subestimadas, no sólo por los deficientes telescopios de la época, sino porque es frecuente que el este y norte de la Mancha Roja se muestre decolorado y con pequeños instrumentos o con precarias condiciones de observación parezca más pequeña de lo que en realidad es. También porque parece ser que la Mancha puede realimentarse a partir de vórtices más pequeños. Finalmente, porque un óvalo de tales dimensiones puede persistir mucho tiempo en la atmósfera de Júpiter antes de desaparecer.
 

 

A la izquierda, un dibujo de Cassini en 1672 que es una de las primeras representaciones de la Mancha Roja. A la derecha, un dibujo de Comas Solá de la región de la Mancha Roja en 1904. Nótese el aspecto alargado en longitud comparado con el actual que es más corto y redondeado.  

Izquierda, Júpiter el 20 de Agosto de 1891 fotografiado desde el Observatorio Lick. Derecha, imagen del planeta obtenida un siglo más tarde con el Telescopio Espacial Hubble. Puede constatarse la importante mengua que han experimentado las dimensiones de la Mancha Roja, lo cual hace suponer que no es un detalle permanente, sino que puede desaparecer de aquí a bastantes décadas o siglos.
 

 


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