CARACTERÍSTICAS

El color y la visibilidad de la Mancha Roja, pese a su nombre, puede ser muy variado, desde el blanco que la hace indistinguible del fondo que la rodea, al rojo ladrillo, pasando por todos los tonos intermedios, incluido el gris. Su visibilidad está directamente relacionada con la existencia o no de la SEBs. Cuando la banda es oscura y activa, la Mancha roja suele ser clara, mientras que si a banda es casi invisible o ausente, la Mancha es oscura con marcada coloración rojiza. Esto es así porque cuando la SEB es activa parte del material de la banda, las nubes blancas, son capturadas hacia el interior de la Mancha Roja que la decoloran. Las sondas Voyager lo mostraron perfectamente. No obstante, a medida que se han ido reduciendo sus dimensiones, o más concretamente, desde la desaparición de las grandes perturbaciones tropicales, tipo la STrZD de 1901-39, las decoloraciones totales (aspecto blanco o ligeramente gris) parece que cada vez son menos frecuentes.
  
La Mancha Roja no es un detalle estático de la atmósfera, sino que posee una deriva errática con un período de rotación variable bastante próximo al del Sistema II. De resultas de ello, desde que existe un registro histórico ha dado varias vueltas al planeta respecto a un meridiano fijo.

 

Dos imágenes de la Mancha Roja tomadas por Voyager. El óvalo blanco también visible es la WOS BC. La periferia de ambas formaciones gira como un gigantesco torbellino en sentido anticiclónico y las cumbres de sus nubes son los detalles más altos de la atmósfera del planeta, ignorándose a qué profundidad se hallan sus bases.
 
 

La Mancha Roja es la formación nubosa más alta del planeta. Su cima se halla  unos 15 km por encima de las demás formaciones. No queda nada claro su origen, como tampoco lo que es, salvo que su periferia gira como un inmenso anillo en sentido anticiclónico, mientras que el centro es bastante estático, aunque la gran sorpresa que ha deparado la sonda Galileo es que esta parte central gira en sentido ciclónico. Existen varios modelos para explicar su comportamiento, pero ninguno definitivo, por lo que sigue siendo una incógnita.

 

La Mancha Roja vista en infrarrojo por el instrumento NIMS de la sonda Galileo. La imagen es una tricomía asignando  colores a cada una de las longitudes de onda infrarroja, resultando una imagen en falso color. Los tonos verdes y amarillos indican las nubes más altas y frías, en tanto que los colores azules indican regiones bajas más calientes.
Imagen Galileo de la Mancha Roja en falso color.

 

Deriva de la Mancha Roja durante la presentación 1975-76 a partir de posiciones obtenidas de negativos fotográficos. La línea sinuosa es la posición del centro de la Mancha en tanto que la recta inclinada muestra la deriva media. Las líneas a puntos son la deriva media de los centros de los óvalos FA y BC de la STB (Gómez 1977, Dragesco, Gómez y Alecsescu 1980).

 

0flecla_intermit.gif (337 bytes) ULTIMOS ESTUDIOS

Una característica sorprendente de la Mancha Roja es que, independientemente de su movimiento general en longitud, muestra una oscilación casi senoidal con una (semi)amplitud cercana a 0,7 grados y un período de 90 días. El fenómeno fue descubierto en 1961 por Solberg (1969) a partir de placas fotográficas obtenidas desde el New Mexico University State Observatory. Esta característica fue estudiada con posterioridad por Reese (1972), Gómez (1977) y Guitar (1985). Sin embargo, existía cierto excepticismo sobre estos resultados desde varias vertientes: por un lado las oscilaciones detectadas quedaban justo dentro del margen de resolución de las fotografías utilizadas en esos estudios, a lo que se debía añadir la dificultad para explicar teóricamente el origen de estos movimientos periódicos, además de no existir trabajos actuales con técnicas más modernas que lo confirmaran. Recientemente, Trigo, Sánchez Lavega, Gómez y colaboradores (1999) realizaron un nuevo estudio del fenómeno para confirmar su existencia y comprobrar si aún persistía, partiendo de refinados métodos de análisis e imágenes CCD obtenidas por el Telescopio Espacial Hubble, Pic du Midi, Miyazaki y GEA. La conclusión fue que no sólo aún existen dichas oscilaciones, sino que probablemente su fase es muy estable, concluyendo que cualquier modelo sobre la Mancha Roja necesariamente debería incorporar estas peculiaridades. Un avance de estos resultados fue presentado en septiembre de 1999 en la XXVII Reunión Bienal de la Real Sociedad Española de Física y octubre de 1999  en el  31st Annual Meeting of the Division for Planetary Sciences de la American Astronomical Society, mientras que el estudio completo ha sido publicado en la revista Planetary and Space Science.

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Deriva del centro de la Mancha Roja entre 1993 y 1999. A pesar de las múltiples interacciones que sufrió este detalle con otros de sus inmediaciones, como por ejemplo la SEBD de 1993, aunque momentaneamente la oscilación pudo quedar enmascarada, inmediatamente reapareció con la misma fase que poseía anteriormente. Espectro de potencias obtenido a partir de las mediciones del centro de la Mancha Roja, donde se aprecia el pico del período de las oscilaciones, de 89,8 días. Las otras irregularidades son debidas al período sinódico de Júpiter, de 400 días, así como a combinaciones de éste con el período de 89,8 y a armónicos de los mismos, es decir, no se aprecia ninguna otra periodicidad en el movimiento de la Mancha Roja.

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La figura muestra todas las mediciones de posición del centro de la Mancha Roja obtenidas entre 1993 y 1999 en fase con el período de 89,8 días. Para mayor claridad se ha superpuesto la curva media sistetizada a partir de estos mismos datos. Es sorprende que a pesar de sus interacciones con la SEBD, WOS y toda suerte de detalles de la STrZ, incluyendo el óvalo de larga vida, las oscilaciones se hubieran mantenido.

 


BIBLIOGRAFÍA

puntet.gif (63 bytes)R.F. Beebe, L.A. Youngblood, Pre-Voyager velocities, accelerations and shinkage rates of jovian cloud features, Nature 280, 771 (1979)

puntet.gif (63 bytes)J. Dragesco, J.M. Gómez, M. Alecsescu, L'Astronomie 94, 115 (1980).

puntet.gif (63 bytes)H. Guitar, Analysis of motions of Jupiter's Great Red Spot and White Ovals, Tésis doctoral, New Mexico State University, 1985

puntet.gif (63 bytes)J.M. Gómez, Estudio de las evoluciones de la Mancha Roja. Presentaciones de 1974-75 y 1975-76, Astrum 37, 3 (1977)

puntet.gif (63 bytes)B.M. Peek, The Planet Jupiter, Faber and Faber, London, 1958

puntet.gif (63 bytes)E.J. Reese, Jupiter: Its Red Spot and disturbances in 1970-1971. Icarus 17, 57-72, 1972

puntet.gif (63 bytes)J.H. Rogers, The Giant Planet Jupiter, Cambridge University Press, 1995

puntet.gif (63 bytes)A. Sánchez Lavega, L'Astronomie 99, 375 (1985)

puntet.gif (63 bytes)A. Sánchez Lavega, Investigación y Ciencia 168, 48 (1990).

puntet.gif (63 bytes)A. Sánchez-Lavega, J.F. Rojas, E. García-Melendo, R. Hueso, J.R. Acarreta, J.M. Trigo, R. Morales, J.M. Gómez, Recientes estudios de vórtices en las atmósferas de los planetas gigantes: I. Júpiter,   XXVII Reunión Bienal de la Real Sociedad Española de Física, 1999.

puntet.gif (63 bytes)H.G. Solberg. A 3.month oscillation in the longitude of de Jupiter's Red Spot. Planetary and Space Science, 17, 1573-1580, 1969

puntet.gif (63 bytes)J.M. Trigo-Rodríguez, A. Sánchez-Lavega, J.M. Gómez, J. Lecacheux, F. Colas, I. Miyazaki, The 90 day oscillation of Jupiter's Great Red Spot revisitedBAAS, Vol. 31, No. 4 (1999).

puntet.gif (63 bytes) J.M. Trigo-Rodríguez, A. Sánchez-Lavega, J.M. Gómez, J. Lecacheux, F. Colas, I. Miyazaki, The 90 day oscillation of Jupiter's Great Red Spot revisited, Planetary and Space Science 48, 331 (2000).

 


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