Un final sorprendente: tres en uno
1) El nuevo óvalo BE = BC + DE

La historia de los tres óvalos, BC, DE y FA en 1998 y en el 2000 tuvo un final accidentado y sorprendente. La progresiva disminución de las dimensiones de los tres óvalos desde que se formaron, parecía indicar que llegarían a desaparecer cuando la contracción los llevase a un tamaño tal que la turbulencia ambiental los  destruiese. Incluso, como hemos visto, se llegaron a hacer predicciones de cuándo podría ocurrir esto, a partir de los estudios de su ritmo de contracción. No obstante, cuando alcanzaron un tamaño de unos 10 grados, sus dimensiones apenas variaron y esta situación persistió casi 20 años. Sin embargo, a partir de 1989 se acercaron mucho entre sí los óvalos BC y DE, distando pocos grados, pero sin que pudieran colisionar, pues en medio de ellos se formó un tercer óvalo blanco que giraba en sentido ciclónico y por consiguiente de distinta naturaleza. Esta situación se prolongó durante varios años, pero hacia 1997 el vórtice ciclónico empezó a debilitarse hasta que inesperadamente, a principios de 1998, desapareció y al no existir ningún obstáculo entre ellos, BC y DE colisionaron, formando un óvalo único que fue denominado BE. Hay que indicar que el fenómeno sorprendió a casi todos los estudiosos del planeta. En efecto, en el pasado hubo varios acercamientos próximos de dos WOS entre sí, sin que nunca hubieran colisionado, antes al contrario, que cuando esto parecía inevitable siempre se volvían a separar. Al respecto, en la página anterior se ha citado que en los años 70 estuvo en boga una hipótesis que decía que existían fuerzas repulsivas entre los tres óvalos que impedían que chocasen. No obstante, para sorpresa de todos, a principios de 1998 finalmente sucedió y tras casi seis décadas, los tres óvalos ya sólo eran dos, el BE y el FA. Las imágenes que siguen constituyen un resumen de la corta historia del nuevo óvalo de STB surgido como consecuencia de la colisión y posterior mezcla de las WOS BC y DE.

Acercamiento de BC y DE durante los años inmediatos a su colisión. Gráfico originario de: JUPOS - Database for Object Positions on Jupiter
Imagen tomada con el telescopio Espacial Hubble mostrando los tres óvalos blancos BC, DE y FA. Entre BC y DE se observa otro óvalo blanco. Se trata de una región transitoria de giro ciclónico cuya cima nubosa se halla situada a menor altura que la de las WOS. Este ciclón, que duró varios años, al parecer actuaba como barrera que impedía que se acercaran más entre si BC y DE. Cuando desapareció a principios de 1998, las dos WOS se juntaron para formar un óvalo único denominado BE. Lamentablemente la forma en que sucedió no pudo ser observada y únicamente nos cabe la especulación.
Estudio preliminar de las derivas de BC, DE y FA antes y después de la colisión y fusión de BC y DE.

 

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El óvalo BE visto por las cámaras de Galileo en Septiembre de 1998. A la izquierda en un montaje en color (el sur está arriba) y a la derecha una animación a partir de dos imágenes (el norte está arriba). Pulsando sobre la imagen se puede obtener una ampliación de la misma.

 

2) La colisión de BE y FA: el óvalo BA, tres en uno

Con posterioridad, el óvalo resultante BE y la WOS FA no cesaron de acercarse entre si, hasta que en marzo del 2000 entraron en contacto, iniciando la colisión que pudo ser seguida con mucha dificultad y en pésimas condiciones, dada la inminencia de la conjunción de Júpiter con el Sol. El proceso fue muy parecido al de la conformación de BE. Entre éste y FA se originó también un vórtice ciclónico, pero a diferencia del anterior, sólo persistió unos meses. Al poco tiempo de desaparecer tuvo lugar la colisión. Los datos obtenidos durante la fusión mostraron una fenomenología diferente según la altura (longitud de onda utilizada). Cuando entraron en contacto, FA que poseía un tamaño menor fue repelido hacia el sur e inició un giro alrededor de BE, siendo absorbido por éste óvalo, formándose uno sólo que ha sido denominado BA (BE + FA), es decir, que es el resultado de las sucesivas fusiones de BC, DE y FA, con lo que prácticamente estamos en el epílogo de la historia de los tres óvalos blancos de la STB, que se inició hace 60 años: tan correcto puede ser el decir que ya no existen los originales, como que los tres aún perviven, pero en uno sólo. Un relato del proceso de fusión de estos óvalos puede encontrarse la revista Tribuna de Astronomía y Universo de enero del 2001: "La fusión final de los dos anticiclones de Júpiter" por Agustín Sánchez Lavega y Raúl Morales.

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Aspecto de los óvalos BE y FA vistos con el Telescopio Espacial Hubble (HST) pocos meses antes de su colisión. El óvalo anticiclónico situado entre las WOS impedía que se acercasen más entre si, pero en el momento en que desapareció, tuvo lugar el fenómeno de fusión (en toda la serie de imágenes el sur está arriba).

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Secuencia mostrando las sucesivas colisiones y fusiones de los tres óvalos de la STB hasta constituir el óvalo único BA (O1 es el óvalo ciclónico que se formó entre BE y FA). La manera en la que se desarrollaron los acontecimientos lleva a especular a si la formación de la Mancha Roja pudo obedecer a un proceso similar (imágenes obtenidas con el Telescopio Espacial Hubble).
bapos.jpg (11194 bytes) Acercamiento de los centros de BE y FA inmediato y posterior a la colisión a partir de datos obtenidos por astrónomos aficionados. El intervalo sin puntos corresponde a la conjunción de Júpiter con el Sol, tiempo en que el planeta no fue visible. La línea coloreada oblícua de izquierda a derecha es la posición del centro de la Mancha Roja. Gráfico originario de JUPOS - Database for Object Positions on Jupiter

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Imagen del nuevo óvalo BA obtenida por la sonda Cassini el 4 octubre 2000.

El óvalo BA posee un tamaño y una aparente vigorosidad que no hace previsible que pueda desaparecer en los próximos años (tal vez décadas), salvo que pueda hacer acto de presencia algún fenómeno inesperado. Sin embargo, como hemos visto, Júpiter puede sorprendernos en cualquier momento. De hecho, el estudio de las imágenes obtenidas con el Telescopio Espacial Hubble muestran que BA parece ser un vórtice débil, con una velocidad de giro en la periferia de unos 40 m/s, frente a los 100 m/s que poseían los óvalos individuales. De confirmarse este dato, existe un riesgo real de que pueda disgragarse en su próximo encuentro con la Mancha roja.

 


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