Como poner en estación una montura ecuatorial

La puesta en estación de un instrumento ecuatorial es un paso previo e imprescindible para obtener todo el rendimiento posible de la montura. Aunque la precisión del centraje puede determinarse a voluntad, en función del tiempo dedicado a ello, compensa el llevar la precisión tan alto como sea posible. Para orientar una montura, se deben seguir los siguientes pasos.

1/ Colocar el plano en el que rota la montura en acimut perfectamente horizontal, desmontando la montura si es preciso, y utilizando un nivel de la mejor precisión posible. Un plano se consigue poner horizontal mediante el procedimiento de hacer que el nivel de cero en tres direcciones separadas 120°. En la práctica, se coloca el nivel coincidiendo con la dirección de una de las patas y se enrasa; se desplaza el nivel a la segunda pata y se repite la operación, y lo mismo con la tercera. Un par de vueltas suelen ser suficientes para que la superficie quede horizontal.

2/ Se debe orientar someramente el eje de AR al Polo. No está de más darle la latitud adecuada utilizando un nivel apoyado en el eje AR. Aunque la precisión de apuntar a ojo es muy mala, es una primera aproximación que simplifica los siguientes pasos. Empezaremos ajustando la montura en acimut.

3/ Para ello, apuntaremos una estrella que vaya a pasar por el meridiano. Para conseguirlo colocamos el eje de declinación horizontal y el tubo vertical, y bajamos el tubo en dirección al Sur una cantidad de grados aproximadamente igual a (90° - latitud del observatorio). O sea, a unos 90° Sur del Polo Norte.

4/ Colocamos la estrella en el centro de un retículo situado en el portaocular del tubo principal, con el mayor número de aumentos posible, y situamos el retículo de tal forma que moviendo uno de los ejes del telescopio, la estrella se desplace por un hilo. Se pone en marcha el motor de seguimiento y se deja la estrella sobre la cruz. Puesto que la montura no está centrada, al cabo de cierto tiempo la estrella se habrá desplazado, digamos, la mitad del campo. Procederemos a mover generosamente el mando que corrige el acimut de la montura, colocaremos la estrella de nuevo y observaremos que pasa:

5/ Colocar el eje de declinación horizontal y el tubo apuntando al Zenit, o sea, vertical. Sin mover el eje de Dec., hacemos girar el eje AR unas 6h 30' hacia el Este y localizamos una estrella razonablemente brillante que esté por las inmediaciones. En caso de que esta zona del cielo sea inaccesible desde nuestro observatorio, el método funciona igual hacia el Oeste. Buscamos una estrella que nos sea cómoda y repetimos el paso 4 pero moviendo los mandos de latitud, hasta conseguir que la estrella no se desplace. Es posible que al ajustar este movimiento hayamos desajustado algo el primero (sobre todo si la puesta en horizontal de la base de la montura no ha sido todo lo precisa que debiera), por lo que es necesario repetir el conjunto de movimientos al menos dos o tres veces, hasta conseguir que cualquier estrella del cielo no se nos desplace de la cruz en al menos 15 minutos, sin tener en cuenta las oscilaciones a un lado y al otro que producen las irregularidades mecánicas de la montura.