Mi pequeño museo de antiguallas
(Si quieres ver en tamaño grande alguna imagen, sólo tienes que pinchar encima)
 
 

En esta página se resumen muchos años de ilusiones y pruebas. En ella aparecen parte (de los que tengo imágenes solamente. Otros, y lo siento, sólo quedan en mi memoria) de los telescopios que me he ido construyendo. Faltan muchos, desde mi querida Lechera, formada por un par de latas de distinto diámetro y una lupa simple como objetivo, con la que vi mis primeros cráteres lunares hasta mi primer ecuatorial a base de dos cojinetes soldados con la que fotografié mi primer eclipse, creo que en el 76... Pero esto no es un ejercicio de nostalgia, sino una muestra de instrumentos caseros y cuyo principal objetivo es mostrar opciones y explicar  los errores cometidos, con la esperanza de ayudar a otros que empiezan a que no los cometan.
 

Montura ecuatorial para un R60 formada por unas U de hierro soldado. Los ejes y cojinetes se sustituyeron por varilla roscada y tuercas, y el resultado era más que aceptable. Y podía haberlo sido más si la varilla hubiese sido más gruesa, sobre M16 o así. Como el giro produce un cierto desplazamiento axial, no se podían utilizar ruedas dentadas (que tampoco tenía, al fin y al cabo) así que los movimientos lentos eran una tuerca con una aleta soldada, y un tornillo que apoyaba en ella, en contraposición a un muelle. Lo mejor de esta montura era sin duda alguna el trípode, con un centro de aluminio del que salían patas de madera, fabricadas a partir de perfil comercial de 40x40mm. Sobre el telescopio hay un "astrógrafo" fabricado con un objetivo de prismáticos. Por supuesto, dada la precariedad de la montura, nunca fue útil, y acabó funcionando como improvisado tele de 200 para mi cámara. 
Sobre el mismo trípode anterior, una nueva versión de montura ecuatorial alemana, esta vez fabricada con uniones de fontanería  de hierro. Los "cojinetes" fueron simplemente casquillos de nilón y los movimientos lentos un brazo tangente y una varilla roscada que mediante una tuerca modificada arrastra el eje. El sistema, (el mismo que usan los Celestron clásicos para la Dec.) a pesar de que no permita hacer fotografía, es muy fino. 
En un principio la puesta en ecuatorial se hacía a través de una articulación en la base de la montura, pero como era fuente de vibración, se optó por soldar todo el conjunto rígidamente a una inclinación aproximada y acabar de ajustar la latitud subiendo y bajando la pata del trípode. Como conclusión, una montura con una relación solidez-precio-tiempo empleado en su construcción realmente buena. 
El R-60 no tiene portaocular sino que acaba en un tubo deslizante y una rosca de M42. Así podía colocar la cámara para fotografiar eclipses (y poco más...) Sobre el R-60,  hay un buscador de 60 mm con la lente aprovechada de una fotocopiadora (creo) que fue el primer telescopio que me mostró los anillos de Saturno. Curiosamente, como no había forma de conseguir cremalleras y piñones, el portaocular acabó siendo un inventillo igual a los Crayford que tan famosos se han hecho ahora. 
Mi primer telescopio en ecuatorial motorizado. Se fabricó a partir de un dobson de 16 cm con tubo de madera de sección cuadrada que había "apechugado" con muchas observaciones del Halley y que tenía en su haber el codescubrimiento de una gran Wos en Saturno. El cambio a tubo de PVC fino representó una bajada importante en el rendimiento, pues aparecieron microvibraciones, pero era necesario porque el telescopio tenía que ser transportable. Se desmontaba en partes: La horquilla se podía desmontar del eje de AR y montarla con los brazos hacia abajo, con la caja de AR entre la horquilla. Así que con el tubo provisto de su asa en una mano, la parte mecánica plegada y con un asa también en la otra, y una bolsa de viaje con los accesorios, el variador... el aparato era fácilmente transportable.  El portaocular también era tipo Crayford y el buscador de 30 mm alojaba en la base un portapilas y un potenciómetro para poder iluminar el retículo. Este telescopio se dedicó sobre todo a la observación de PHEMUS. 
A partir de mi Dobson de 26 cm y ante la posibilidad de disponer de un observatorio municipal (que no se materializó...) hicimos  este ecuatorial de horquilla con disco de descarga. El telescopio apoya sobre un cojinete cónico al final del eje de AR y dos cojinetes normales en los que apoya el gran disco que rodea la horquilla. El telescopio queda voluminoso, pero el resultado es extraordinario, en cuanto a suavidad. Un problema que la evidencia: Cualquier motita de polvo sobre el fleje metálico de embalar que forraba el borde del disco se evidenciaba como un saltito de la imagen al ocular. El tubo cuadrado era de una rigidez extrema y la bondad de la óptica permitía trabajar sistemáticamente a 375x.  La araña estaba suspendida de una única varilla de M8, que ayudaba a conservar los anillos de difracción intactos, y el portaocular estaba fijado a una placa desmontable, que permitía su intercambio con otra que tenía adaptador para cámara y guía fuera de eje integrada.  Detrás de la caja de cerveza (...) hay otro tubo cuadrado, éste preparado para un ecuatorial de 160 mm. 
Mi primera montura ecuatorial alemana apta para un 26 cm, motorizable en ambos ejes. Fabricada enteramente en hierro soldado, excepto la plataforma superior de aluminio fundido y las ruedas dentadas de bronce (que por cierto tallábamos nosotros con la ayuda de una maquinita que también habíamos construido). 
Este ya fue un proyecto "profesional" e incluso se llegó a fabricar una pequeña serie. 
 
[Image] Mis tubos de  260 y 160, y el refractor de 60, con una manita de pintura en la ecuatorial que instalé en mi primera cúpula. Desgraciadamente, problemas con los vecinos lo convirtieron en tan efímero que  ni siquiera me dio tiempo a ponerlo en ecuatorial totalmente. 
La montura estaba totalmente construida en hierro soldado, con ejes sobredimensionados. El funcionamiento era muy fino. Estoy contento porque después de 10 años de dar tumbos por los rincones, esta montura está rehabilitándose y pronto estará, si no lo está ya, en servicio.