El benjamín de los telescopios

trans.gif (43 bytes)
 
blank.gif (49 bytes) verdde.gif (924 bytes)     blank.gif (49 bytes)
 


ES POSIBLE REALIZAR IMPORTANTES CONTRIBUCIONES CIENTÍFICAS UTILIZANDO PEQUEÑOS TELESCOPIOS

Contrariamente a lo que muchos aficionados piensan, no es necesario tener un gran telescopio para poder realizar observaciones de valor científico. Con un pequeño refractor de 60 mm de distancia focal corta (entre 300 mm y 400 mm), puede realizarse fotometría  CCD de estrellas brillantes y obtener curvas de luz con dispersión inferior a 0.01 magnitudes, lo que pone al alcance del instrumento miles de estrellas variables cuya observación puede aportar datos de valor inestimable. Muchos de estos pequeños refractores pueden adquirirse a precios mucho más económicos que un telescopio de mayor tamaño, ya que en la mayoría de las ocasiones se venden como buscadores.


 

VENTAJAS DEL BENJAMÍN DE LOS INSTRUMENTOS

La utilización de pequeños telescopios en la observación de estrellas variables, aporta toda una serie de ventajas que no poseen los telescopios de mayor abertura:

ta_0052.gif (954 bytes) No necesitan monturas tan voluminosas y costosas como las de telescopios mayores.

ta_0052.gif (954 bytes) Son instrumentos que proporcionan un gran campo por lo que los defectos de seguimiento de la montura  son menos importantes.

ta_0052.gif (954 bytes) Es posible observar estrellas brillantes que de otro modo no pueden estudiarse debido a que en el campo reducido de un telescopio mayor no suele ser habitual encontrar estrellas de comparación.

ta_0052.gif (954 bytes) Muchas de las estrellas brillantes accesibles a un pequeño telescopio, suelen ser demasiado brillantes para los telescopios y cámaras CCD de los grandes observatorios, lo que implica que en muchos casos estos objetos están mal estudiados.


 

¿QUÉ EQUIPO NECESITO?

El equipo básico necesario es el siguiente:

ta_0052.gif (954 bytes) Por supuesto el telescopio. Un mínimo de 60 mm de abertura es lo más recomendable, aunque esto depende del grado de contaminación lumínica del lugar desde donde se observe. Es muy importante que la distancia focal sea corta. Por ejemplo, para el 60 mm los valores recomendables se sitúan entre 300 y 400 mm. Muchos refractores que se venden como buscadores son telescopios excelentes para utilizarlos en trabajos fotométricos. Otras ideas interesantes para hacerse con un telescopio económico pueden ser la reconversión de unos prismáticos de 60 a 80 mm en telescopio etc. Otros instrumentos muy útiles pueden ser reflectores de focal corta como telescopios de 140 mm de abertura y distancias focales que oscilen entre 400 y 600 mm. Hay también quien utiliza teleobjetivos entre 180 y 400 mm de focal o bien objetivos fotográficos de antiguas cámaras de placas 9x12. Esta suele ser la parte menos costosa del equipo.

ta_0052.gif (954 bytes) Una buena montura. En este caso, "una buena montura", es un término mucho menos restrictivo que cuando se quiere instalar un telescopio de diámetro grande, ya que sólo queremos gobernar un instrumento pequeño, pero es conveniente que el seguimiento sea también bueno, y que la montura misma sea sólida. En la mayoría de casos basta la montura de un primer telescopio ya arrinconado, aunque en el mercado existen soluciones muy aceptables, sobre todo de monturas alemanas que además ya están automatizadas, o pueden serlo. Las monturas automáticas permitirán sacarle a nuestro telescopio un rendimiento muy superior, pero no es desde luego imprescindible.

ta_0052.gif (954 bytes) Una cámara CCD de 12, 14 ó 16 bits. Imprescindible para poder efectuar fotometría de manera regular, pero no necesariamente debe ser muy cara para obtener alta precisión si se sabe escoger el tipo de estrellas adecuado a nuestro telescopio.

ta_0052.gif (954 bytes) Al menos un filtro V fotométrico del sistema Johnson. Un filtro V es suficiente. Lo ideal es un juego completo de filtros B, V, Rc e Ic. Una buena solución de compromiso es tener dos filtros, el V y el B. Realizar las observaciones con filtro fotométrico es muy importante. Muchos aficionados se gastan el equivalente al precio de un automóvil de gama baja a media para poder tener un observatorio perfectamente equipado, y luego son muy reticentes a utilizar filtros fotométricos en sus observaciones de estrellas variables. Las observaciones fotométricas realizadas sin filtro carecen casi por completo de valor científico. Es sorprendente comprobar como muchos aficionados no utilizan filtros en sus observaciones. La razón suele estar en que al interponer un filtro la cantidad de luz que le llega a la cámara queda dividida por un factor que en muchos casos es como mínimo 4. Por tanto no es posible observar objetos tan débiles como los que se verían sin la utilización de filtro alguno, pero la contrapartida es que efectos tales como la extinción atmosférica distorsionan las curvas de luz hasta el extremo de que no es posible utilizar los datos para efectuar análisis alguno. Si sólo se ha de adquirir un filtro, recomendamos el V. Por otro lado, el número de estrellas existente es tan enorme, que la pérdida de magnitudes que representa observar con filtro carece por completo de importancia. Simplemente hay que limitarse a observar estrellas un poco más brillantes.

ta_0052.gif (954 bytes) Como mínimo un ordenador para gobernar la cámara CCD. Pueden ser dos si la montura es automática. El ordenador no debe ser necesariamente un Pentium, ya que tomar imágenes no implica la utilización de una máquina muy potente. Un viejo 486 puede ser lo ideal, aunque un 386 también vale (en el GEA solemos utilizar para estos menesteres 386 y 486 que ya nadie quiere). Lo que si se recomienda es que el disco duro sea de cierta capacidad, aunque los mínimos de capacidad que se encuentran hoy en día en el mercado son mucho más que suficientes.



 

PROGRAMAS OBSERVACIONALES ADECUADOS

Con un telescopio de 60 mm de abertura y 360 mm de distancia focal, pueden observarse con precisión de 0,01 magnitudes estrellas de hasta la magnitud 6-7 (y con sumas de imágenes hasta la 8-9). Si la cámara CCD posee una eficiencia cuántica elevada (o en modo "binning"), podremos rebajar el listón fácilmente a la magnitud 8 ó 9. Hay muchas estrellas de estos brillos que se encuentran muy mal estudiadas, por lo que es posible realizar observaciones de gran valor científico.

Si sólo disponemos de unas pocas horas para observar cada noche, entonces un buen programa puede ser el seguimiento de estrellas rojas semirregulares e irregulares. Prácticamente todas estas estrellas NO han sido jamás observadas de forma sistemática fotométricamente. Aunque existen muchas observaciones visuales, la fotometría puede aumentar la resolución de las curvas de luz en un factor de 50 poniendo de relieve fenómenos desconocidos hasta ahora. Por ejemplo, deben existir sistemas binarios ocultos entre las fluctuaciones irregulares de muchas estrellas rojas. O bien algunas estrellas presuntamente semirregulares son en realidad pulsantes multimodo de período largo. Muy probablemente existan incluso nuevos modos de pulsación no estudiados.

Si por el contrario disponemos de más tiempo, por ejemplo de los fines de semanas completos, entonces es posible pasar a estudiar otro grupo muy importante de estrellas formado por las que presentan variaciones periódicas y de corta duración (unas pocas horas o a lo sumo unos pocos días), engrosado por una gran cantidad de estrellas pulsantes y sistemas binarios eclipsantes. En el caso de los sistemas binarios eclipsantes, nuestras observaciones pueden permitir la determinación de parámetros tales como las dimensiones reales del sistema, y por tanto incluso estimar su distancia.


 

OBSERVA ESTRELLAS BRILLANTES Y DESCUBRE NUEVAS VARIABLES

Al trabajar con telescopios de distancias focales cortas, es habitual que en el campo de la imagen CCD aparezcan muchas más estrellas además de las variables observadas. Esto suele propiciar el descubrimiento de nuevas variables que no habían sido vistas hasta ese momento. Tanto en el GEA como en el OED nos hemos encontrado con este caso en numerosas ocasiones. En general existe una alta probabilidad de encontrar  una variable nueva cada 20 ó 30 estrellas. Muchas veces los campos alrededor de las variables ya poseen esa cantidad de estrellas por lo que es relativamente fácil encontrar un objeto nuevo entre las estrellas anónimas del fondo.

Refractor de 6 cm de diámetro y 30 cm de distancia focal, sobre montura ecuatorial semiautomática, utilizado para fotometría CCD en el Observatorio de Mollet. Fue adquirido unos 5 años antes por 12.000 pts para emplearlo como buscador. Pese a su modestia, al cubrir sobre el chip CCD un grado cuadrado de campo, en su primer año de utilización proporcionó más descubrimientos de estrellas variables que todos los grandes telescopios del GEA juntos. Aunque se halla emplazado en una terraza del centro de una ciudad de más de 40.000 habitantes con una intensísima contaminación lumínica, es capaz de realizar fotometría de calidad aceptable de estrellas de magnitud 9-10. Con este instrumento se obtuvo la primera curva de luz de la EB SAO 56342 y con otro telescopio idéntico se descubrió la brillante cefeida CK Cam.


ALGUNOS EJEMPLOS

ta_0052.gif (954 bytes) CK Cam = SAO 25009. Nueva cefeida clásica en Camelopardalis de magnitud máxima 7,2. Posiblemente la última cefeida brillante que quedaba por descubrir.

ta_0052.gif (954 bytes) HD 218179. Nueva binaria eclipsante de magnitud 7,4.

ta_0052.gif (954 bytes) SAO 56342. Nueva binaria eclipsante de magnitud 7,6.

ta_0052.gif (954 bytes) BD +62 2167. Nueva binaria eclipsante de magnitud 9,1.

ta_0052.gif (954 bytes) GSC 156_1365. Nueva binaria eclipsante de magnitud 9,7.


PONTE EN CONTACTO CON NOSOTROS

Si posees el equipo que describimos y te interesa realizar fotometría, puedes ponerte en contacto con nosotros en variables@astrogea.org.

 

blank.gif (49 bytes)
verdbe.gif (923 bytes)    
 

 trans.gif (43 bytes)Grup d'Estudis Astronòmics         

trans.gif (43 bytes)
blank.gif (49 bytes)